Amor, celos, amistad, confusiones; eso y muchos más

problemas rodean a Nerea,
la protagonista de la

historia,
pero soñará y tratará de conseguir todo

aquello que se proponga
y afrontará, o por lo menos

intentará afrontar sus problemas, siempre al lado de

sus mejores amigas Blanchee y Pilar.

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FRASE DE LA SEMANA

FRASE DE LA SEMANA

Querido destino: si él no es para mí
¿por qué lo pones en mi camino?


Frases Textos

Capítulo 05



Un día, sólamente un día me quedaba para volver a 

clase, mi peor pesadilla. 

Se me habían pasado muy rápido las vacaciones, 

aunque también habia que tener en cuenta que fueron 

una mierda, en cuanto al tiempo, ni los padres de Sara 

tenían unas vacaciones tan cortas. La principal razón 

por la que se me pasó todo tan rápido fue Roberto, 

aquel amor imposible por el que un curso entero se me 

hizo eterno, pero bueno, eso ya es agua pasada, 

al parecer no era tan imposible o tal vez nunca lo fue, 

pues este verano he conseguido un hueco en su corazón 

y espero que no se cierre nunca. 

Creo que ya hacía falta tener un poco de suerte en el 

amor, este verano me tocó a mí, ahora son mis amigas 

las solteronas.

Bueno, creo que ya es hora de dejar de pensar en lo 

que me rodea y centrarme sólo en una cosa: 

¿Qué ropa me pongo para esta tarde con Rober?

Me levanté del sofá y me dirií hacia el armario, 

este último mes mi única preocupación había sido 

elegir la ropa para mis citas con Rober.

Tras probarme veinte conjuntos y vaciar el armario, 

salí satisfecha de mi cuarto, cojí las llaves y me dirijí a 

casa de Roberto.

- ¡¡Hola Rob-er.. - saludé a Roberto al principio contenta, 

pero luego hubo un repentino cambio de tono, 

pues vi a Juan salir de la cocina, ¿qué demonios hacía

Juan en su casa cuando habíamos quedado él y yo? 

yo seguía sin entender cómo había podido perdonarlo, 

lo traicionó, y además, por su culpa estuvo en coma, 

pero bueno, se trataba de mi novio, así que tendría 

que soportar eso a partir de ahora.

- Hola guapa - me respondió dándome un beso y 

llevándome hacia el salón.

- Esto... ¿estáis juntos?

- Sí - le respondí fríamente a Juan - em... 

¿no le habías dicho nada? ¿llevamos un mes y 

tú llevas una semana viéndolo y no le habías dicho nada?

- No llevo una semana viéndolo, le ví hace una semana, 

que es otra cosa, ais mi Nerea que se pica por todo.

- Tonto.

- Tonta. - me respondió Rober con una sonrisa y con un 

beso en la mejilla.

- Te quiero Rober - le dije sentándome a su lado en 

el sofá.

- Ahora vengo voy un momento a sacar la basura.

- Va... - esta cita no podía ir peor, al menos no era la 

primera, ni la segunda ni la tercera, ya había confianza, 

llevábamos ya un mes, pero es que llegar y encontrarme 

con Juan y encima que se vaya Rober a sacar la basura...

- ¿Me pasas mi móvil? está allí en la mesa - me dijo Juan 

pidiéndome su mierda de móvil.

- Toma.- le volví a habalr fríamente. - ¿qué miras?

- Nada... gracias, por cierto, vienes muy guapa...

- Gracias, tengo novio, y es tu mejor amigo, 

bueno si se le puede llamar así.

- Sólo te he dicho que estás muy guapa, no  te he 

pedido matrimonio.

- Y mejor que no lo hagas.

- ¿Si no? Porque como lo hicera no sabrías con quién 

quedarte ¿no?

Por un momento me quedé sin saber ni qué responderle, 

porque pensándolo bien, no, no sabría con quién 

quedarme, Juan me gustaba desde hacía mucho, 

pero Roberto ahora  era mío y además con Juan 

lo había pasado mal.

- Pues sí, sí lo sabría, me quedaría con... Rober, 

contigo no pintaría nada, ni me lo pensaría, 

te diría que no inmediatamente.

- Me parece bien, al menos tienes las cosas claras, 

bueno, que me piro, que no pinto nada aquí, 

ya os dejo solos  a Rober y  a ti, ¿contenta?

- Sí, muy contenta.

- Adiós.

- Adiós.

- ¿Te vas ya? - le preguntó Roberto a Juan que justo 

cuando él iba entrando Juan iba  a salir.

- Sí, tengo cosas que hacer en casa, nos vemos.

- Va tío, nos vemos.


- ¿Qué te pasa Nerea?

- Nada ¿por?

- No sé, te noto rara.

- Jaja no, no me pasa nada.

- Que no pensaba quedarme con Juan, 

estaba esperando a que vinieras para hacer tiempo, 

no creerías que iba a cambiar una cita contigo por una 

con él ¿no? ¿vemos una peli?

- Vale - le respondí sonriendo y tombándome el sofá 

apoyada en su pecho.


Y así una tarde más con Rober, solo que diferente a 

las demás, Juan me había hecho dudar, volver  a dudar, 

pero no por él, sino por otra cosa, ya no sentía lo mismo 

que sentía el curso pasado, cuando era sólo un amor 

imposible, ahora que lo conocía bien, y que llevábamos 

ya un mes juntos se me hacía más pesado todo, 

pero bueno, suponía que a lo largo de la peli se me 

pasaría, sólo serían pensamientos tontos míos. 

Terminaría de ver la peli, cenaría con él y luego me iría 

a casa y al día siguiente... clases de nuevo. 
 
Que la suerte me acompañe...

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