Amor, celos, amistad, confusiones; eso y muchos más

problemas rodean a Nerea,
la protagonista de la

historia,
pero soñará y tratará de conseguir todo

aquello que se proponga
y afrontará, o por lo menos

intentará afrontar sus problemas, siempre al lado de

sus mejores amigas Blanchee y Pilar.

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FRASE DE LA SEMANA

FRASE DE LA SEMANA

Querido destino: si él no es para mí
¿por qué lo pones en mi camino?


Frases Textos

Capítulo 38

Cuando colgué el teléfono eran las 22:42, tenía dos opciones: conectarme al tuenti 


y hablar con Blanchee o acostarme. Elegí la segunda, pues después de contarle 


lo de Roberto a Pilar ya no me apetecía hablar con Blanchee y contárselo a ella.


Al día siguiente, en el instituto todo fue igual que siempre, estaba cansada de 


vivir día a día lo mismo, todo me era indiferente. 


Cada mañana me despertaba con la idea de que ese día sería distinto a los 


demás, pero últimamente ya había perdido esa esperanza,


nunca ocurría nada nuevo, nada bueno...


Ahora lo primero que quería hacer al despertarme era seguir durmiendo 


y no despertar hasta saber que esa pesadilla había terminado.


Iba andando por el pasillo mientras pensaba en todo eso, cuando estuve 


a punto de chocarme con Roberto, quedé a escasos centímetros de él.


Era increíble, estaba tan cerca de él...tan solo fueron unos segundos reales,


pero para mí fue una eternidad. 


Sentí como un escalofrío recorría mi cuerpo, podía sentir cada latido de mi 


corazón a la vez que me perdía en sus ojos.


- ¿Has terminado de mirarme?


- Sí- le respondí fríamente y a la vez avergonzada, apartando mi mirada 


de sus ojos y llevándola hacia sus labios. 


Me había quedado mirándolo como una boba durante más de cinco 


segundos, eso era un récord para mí, aunque lo que de verdad me 


sorprendió fue haberlo mirado a los ojos, algo que nunca me había 


sentido capaz de hacer.


- ¿Qué pasa? ¿Ahora quieres que te bese o qué?- me preguntó irónicamente.


- Si te hace ilusión...- le respondí en el mismo tono.


- Jaja que va... es que veo que lo estás deseando, te hará ilusión a tí, a mí me da incluso asco.


- Si no te hace ninguna ilusión ¿a qué esperas? puedes darte la vuelta y continuar tu camino.


- Pues si dejas de mirarme y te apartas podré irme.


- Adelante- le dije apartándome y dejándole continuar su camino, lléndome hacia mi clase.


Pero para mi sopresa no lo hizo, en lugar de irse me cogió del brazo con fuerza


y me volvió a acercar hacia él. 


Esta vez no estaba a escasos centímetros de él, sino a escasos milímetros de su boca...

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