Amor, celos, amistad, confusiones; eso y muchos más

problemas rodean a Nerea,
la protagonista de la

historia,
pero soñará y tratará de conseguir todo

aquello que se proponga
y afrontará, o por lo menos

intentará afrontar sus problemas, siempre al lado de

sus mejores amigas Blanchee y Pilar.

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FRASE DE LA SEMANA

FRASE DE LA SEMANA

Querido destino: si él no es para mí
¿por qué lo pones en mi camino?


Frases Textos

Capítulo 42

Al día siguiente me levanté cansadísima pero con la misma sonrisa

con la que me había acostado, me sentía súper bien,

pero a la vez muy confusa, nunca me habría imaginado

que eso podría pasar.


Fui camino al instituto con un cacao en la cabeza…,

por un lado una parte de mi cabeza me recordaba lo pillada

que estaba por Roberto, pero en el otro lado no dejaban

de pasarme imágenes de la noche anterior.



- ¡Hola Nerea! – me dijeron Lito, Álvaro y Blanchee que iban juntos.


- ¡Hola chicos!


- Qué bien te veo eh, no te has borrado esa sonrisa desde la

   noche de ayer.


- Ya ves Lito, por fin me siento viva jaja.


- Eso me gusta – dijo Blanchee.


- Vosotros entrad ya, que yo me quedo aquí a esperar a

   Pilar – nos dijo álvaro cuando llegamos a la puerta del instituto.


- Me quedo contigo, deja que se vayan estas dos y se cuenten

  cursimente lo de Juan – le dijo Lito a Álvaro.


- Jaja vale.


- Tía…noto raro a Lito… - me dijo Blanchee cuando ya estábamos solas.


- ¿Por?


- No lo sé, pero ayer y hoy, cuando hemos estado con Álvaro lo veo

  distinto, nervioso y más cortado… no sé, pero está raro.


- Se estará enamorando de él jaja.


- Sí claro, en eso estaba yo pensando, mira que eres tonta jaja,

  pero en serio…algo le pasa y no sé qué es.


- Habla con él y pregúntaselo, seguro que te lo cuenta.


- Ya lo hice, pero me ha dicho que no le pasa nada.


- Pues no sé…si quieres intento hablar yo con él, le cuento lo de

  Roberto y lo que pasó con Juan y me gano su confianza y a ver

  si me cuenta algo, aunque no sé si lo consiga.


- Sí, habla tú con él porfa.


- Vale, tranquila, que en cuanto pueda hablo con él.


- ¡Vaya! Aún quedan 16 minutos para que suene el timbre,

   hemos llegado muy pronto.


- ¿Subimos a clase y nos quedamos dentro?


- Vale, allí al menos podré dormir 16 minutos.

  Uhh mira quién viene detrás de nosotras.



Cuando me dijo eso, con tono de burla, me giré y vi a Juan,

acto seguido le lancé una sonrisa, me la devolvió y volví a girarme.


- Se ha quedado con ganas de más eh jajaja.


- Sólo me ha sonreído imbécil – le respondí a Blanchee con una

  mirada fulminante.


- Pero ha sido una sonrisa especial, una sonrisa de “esta noche

  en el mismo sitio” y tú también le has sonreído lo que quiere decir

  que también tienes ganas jaja.


- Te odio Blanchee, y lo peor es que siempre tienes razón.


- Jajaja lo sabía


- Te sigo odiando… ¿Nos quedamos en tu clase no?

  Ve yendo que voy rápido a dejar las cosas en mi clase.


- Tranquila no hay prisa, tenéis 15 minutos, da tiempo a un polvo

  como el de ayer, una buena forma de empezar la mañana

  jajaja – me dijo giñándome un ojo.


- Tú eres tonta Blanchee, tontísima jaja.


- Hola Nerea.


- Hola – le respondí a Juan, que me saludó cuando Blanchee

  se estaba yendo.

El corazón me empezó a latir más deprisa, no estaba tan nerviosa

como me ponía con Roberto, pero sentía la extraña sensación que

había estado sintiendo hacía varios días, aunque después de lo la

noche anterior era ya algo más intenso.


- ¿Qué tal después de la noche de ayer? ¿Cansada?

  ¿Hasta qué hora estuvistéis?


- Sí, estoy un poco agotada, yo estuve hasta la 1:00,

  pero por lo demás genial.


- ¿En genial está incluído lo nuestro?


- Sí, aunque nunca lo habría imaginado.


- Ya… yo tampoco, oye me gustaría que esto quedara entre nosotros,

   bueno y tus amigas que supongo que ya se lo habrás contado a todas,

   pero que los míos no se enteren.


- Vale, aunque tampoco pensaba contarles nada.


- Bueno, no sé, por si acaso, gracias.


- No Juan, otra vez no y ahora menos – le dije apartándome de él,

  pues había empezado a besarme, aunque por otra parte no

  quería haberle dicho eso, adoraba sus besos.


- Sólo es un beso, no iba a hacer nada más.


- Ya lo sé, pero… ¿qué pasa, que ahora quieres que lo de los

  besos dure para siempre?


- Por mí…


- Por un lado quieres que no se entere nadie de lo que pasó y eso lo

  entendí pues fue algo que surgió esa noche y que creo que no se

  repetiría, pero por otro lado veo que quieres seguir.

 ¿Y porqué no quieres que lo sepan tus amigos? Son tus amigos,

  se supone que hay confianza ¿no?

- ¿Has visto cómo son contigo no? Pues por eso,

  no nos dejarían en paz… ¿Intentamos algo?

  A escondidas, sin que lo sepan ellos – me dijo, volviendo

  a acercarse a mí.


- No sé, me lo voy a pensar – dejé que me diera un beso

  y me fui a clase de Blanchee.

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